Esta semana me ha tocado asumir el rol de Voz Crítica, un papel que invita a parar, cuestionar y mirar las cosas con un poco más de profundidad. A partir del tema que he seleccionado, he creado un podcast en el que comparto ideas, dudas y reflexiones que nacen de ese ejercicio de análisis.
Debajo de esta entrada encontrarás el texto en el que se basa el podcast, el punto de partida de todo el proceso. Ha sido un rol que he disfrutado especialmente, porque abre espacio a la reflexión, al pensamiento propio y a la importancia de hacerse preguntas, incluso cuando todo está contaminado por el ruido mediático.
TEXTO INICIAL PARA HACER EL PODCAST
“Esta semana en El Hormiguero,
durante una tertulia política sobre declaraciones en el programa Pablo Motos,
la colaboradora Rosa Belmonte pronunció en directo la frase “mitad
tonta, mitad tetas” refiriéndose burlonamente a la periodista Sarah
Santaolalla al comentar sus opiniones. Luego trata de maquillarlo al
mencionar una cita de una película que no se si alguno ya ha ido a contrastar.
Ella había aparecido en un
programa de la cadena 4 donde habla de una situación concreta con un expolítico
español y su comentario es el que proceden a hablar en la mesa del programa de
Motos. El comentario provocó risas incómodas en el plató y una fuerte polémica
en redes y medios, pero, aunque ambos tertulianos del hormiguero pidieron
disculpas, Sarah considera que mejor sería si se las dirigieran a ella porque
el daño ya está hecho, pero que sean consecuentes al menos.
Sarah Santaolalla,
colaboradora y analista política en medios como RTVE, ha denunciado a Vito
Quiles por acoso ante la Policía. Santaolalla afirma que Quiles la esperó a
la salida de los estudios de RTVE y la persiguió en coche hasta su domicilio
personal con el objetivo de entrevistarse o intimidarla, lo que la llevó a
presentar una denuncia formal por sentirse perseguida y acosada.
En resumen: Santaolalla acusa a
Quiles de acoso físico y persecución fuera de entornos mediáticos,
mientras que Quiles lo niega y lo presenta como ejercicio de su actividad
periodística.
Cabe destacar que el acoso ahora
pertenece a los dos mundos. El mundo físico y real, en el que no necesita
Quiles una pantalla para ser un bully. Tampoco necesita eso Belmonte, tras una
realidad en la que parece que, si posees grado de belleza, tu grado
universitario es invisible. La otra parte es el hate que se genera en redes,
donde el anonimato parece garantizar impunidad.
Y esta es la parte donde creo que estamos fallando: las mujeres (da igual su aspecto físico y si cuentan con más o menos estudios) necesitan ser respetadas. En el caso de Belmonte, creo que es el aliado perfecto en el encuadre del machismo del plato. En el caso de Quiles, de quien no se duda su particular modo de hacer periodismo, nadie habla de su físico ni de su profesionalidad. Santaolalla es “mitad tonta, mitad tetas” cuando en realidad es “Mujer y sufridora a tiempo completo”.

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